Acompañamos con amor, empatía y compromiso a las familias que viven la ausencia de un ser querido y enfrentan la indiferencia institucional. Lo hacemos desde una mirada integral que pone al centro la dignidad, la memoria y la búsqueda de verdad y justicia. Caminamos junto a ellas y ellos, porque ninguna familia debería recorrer este camino sola. Nos guía un enfoque de derechos humanos, de género y de cuidado, que reconoce el dolor, pero también la fuerza de quienes siguen luchando.
Donde hay ausencia, llevamos presencia.
Donde hay silencio, llevamos voz.
Donde hay olvido, llevamos memoria.
Fondo de
contribuciones
voluntarias de la ONU
para víctimas de tortura: OHCHR-UNVFVT.
Acompañamiento integral para víctimas de desaparición y feminicidio.
ConJusticia.
Representación
legal a víctimas de
feminicidio y trata.
FMDH Fondo Mundial de
los derechos humanos.
Acompañamiento integral para víctimas de violaciones de derechos humanos.
JASP Junta de asistencia
social privada.
Financiamiento otorgado para fortalecer la operación mediante la cobertura de gasto operativo corriente.
En Justicia para Nuestras Hijas, el acompañamiento jurídico va más allá de los trámites legales. Sabemos que quienes enfrentan la desaparición o violencia contra un ser querido necesitan mucho más que representación: necesitan confianza, claridad, respeto y presencia. Desde nuestra Área Jurídica, ofrecemos un respaldo firme, ético y humano. Escuchamos, informamos y caminamos junto a las familias en cada etapa de su proceso, reconociendo que el acceso a la justicia es un derecho, no un privilegio. Nuestro trabajo se sostiene en el compromiso de luchar contra la impunidad y hacer visibles las omisiones institucionales que tantas veces revictimizan. Entre nuestras acciones se encuentran:
Creemos en el poder del derecho cuando se pone al servicio de la verdad, la dignidad y la vida. Por eso, acompañamos con firmeza, pero también con humanidad.
En Justicia para Nuestras Hijas creemos que el acompañamiento debe ser humano, digno y compasivo. Sabemos que la violencia no solo deja huellas legales, sino también heridas profundas en la mente, el cuerpo y el corazón. Por eso, desde nuestra Área Psicológica y Social, brindamos atención integral que reconoce el dolor, valida las emociones y acompaña los procesos personales y familiares con respeto. No buscamos “curar” el dolor, sino sostener a quienes lo viven, fortalecer sus recursos internos y acompañarles en sus propios tiempos. Nuestro enfoque está centrado en el cuidado, la escucha activa y la contención, siempre desde una perspectiva de derechos humanos, género y trauma.
Entre nuestras acciones se encuentran:
Acompañar es también una forma de justicia. Por eso, cada escucha, cada sesión, cada abrazo simbólico es parte de la resistencia amorosa que guía nuestro camino.
En Justicia para Nuestras Hijas creemos que la prevención real no se limita a informar, sino que implica cuestionar, transformar y sembrar conciencia desde la raíz. Para nosotras, prevenir es actuar antes de que el daño ocurra, y eso solo es posible si enfrentamos las causas estructurales que permiten la violencia y la impunidad. Desde esta convicción, trabajamos con comunidades, jóvenes, escuelas e instituciones para construir entornos donde la dignidad, la igualdad y la memoria sean parte del día a día. No hablamos solo de evitar que alguien desaparezca o sea violentado; hablamos de crear una sociedad donde eso no sea posible. En alianza con el Gobierno del Estado de Chihuahua, desarrollamos el programa “Siempre Presentes”, una iniciativa que articula acciones de sensibilización, educación y memoria, con el objetivo de fortalecer el tejido social y construir espacios más seguros para todas y todos. Porque prevenir también es recordar, nombrar, educar y resistir.